El gobernador debe ser educado por Joise M. Morillo Antunez

Resultado de imagen para El gobernador debe ser educado maduro

El gobernador debe ser educado

Educar no es una actividad unidireccional, es un desarrollo de interrelaciones donde quien enseña también aprende, principalmente la conducta y el desenvolvimiento de quienes integran –los educandos y educadores- el proceso educativo, Simón Rodríguez (Robinson), filósofo pedagogo, afirmaba que no se debía culpar de las fallas del educando al educador o maestro, pues en nuestro caso, el venezolano, es aquel que al ser educado también había obtenido fallas, en consecuencia, lo que no aprendió en el pasado lo omitió en el presente, y del presente obviamente, obtuvo, poco. Respecto a Venezuela decía: o inventamos o fracasamos (erramos)

Respecto a la pedagogía John Dewey (EEUU), Concebía la enseñanza –de la misma índole que “Robinson” – como el saber que nace de una situación problemática real, donde debe ponerse al niño en una situación en la que tenga que enfrentarse a problemas, para que sea capaz de inventar hipótesis, deducir consecuencias de éstas y llevarlas a la práctica. Debe ser una enseñanza «de abajo arriba», y orientada no sólo a la educación para el saber, sino a la educación para la convivencia democrática.

En la actividad educativa es imperante la fusión de la ética como disciplina metodológica, considerando la misma, como necesaria respecto al uso de la prudencia en el desenvolvimiento de la conducta y la formación del carácter del educando. Es menester tratar incluso, en términos democráticos el respeto al discurso de quienes tienen la palabra en una convocatoria pluralista en aras de crear soluciones a problemas. Y, no crear problemas sobre problemas, Ej.: Hugo Chávez (expresidente de Venezuela) sufrió un episodio bochornoso producto de que el rey J. C. de Borbón (España) le pidió callarse devenido que Chávez interrumpía insistentemente un dialogo que el expresidente Zapatero estaba pronunciando respecto al expresidente Aznar.  Algo inconcebible, insólito tratándose de personas que se supone han adquirido –considerando sus investiduras- un nivel de educación elevado.


Un individuo (ciudadano), bien educado debe haber adquirido su educación en el seno de una sociedad prospera, sin vicios, optima, sus diplomas debe haberlos ganado con voluntad de aprender para enrolarse en la actividad democrática de su entorno. No como dadiva, ni producto de la indulgencia. Ej. Maduro.
Previous
Next Post »